08.06.2026
El trabajo analiza restos genéticos de insectos en el sarro dental y revela que su ingesta fue anecdótica entre los europeos prehistóricos, mientras que habría sido más frecuente entre los neandertales. La presencia de insectos en la dieta tan solo habría sido habitual en humanos de latitudes tropicales, que preservaron una adaptación genética que facilitaba su digestión