06.02.2008
El madrileño Gonzalo Fernández de Oviedo residió en América durante casi la mitad de su vida, a lo largo de seis periodos, interrumpidos por visitas a la metrópoli relacionadas entre otras cosas con la publicación de sus obras. Su Historia natural y general de las Indias, aunque se publicó sólo parcialmente (en 1526, 1535, 1547 y 1556), es el ejemplo más sobresaliente de lo que la primera generación de cronistas castellanos aportó al conocimiento europeo de la naturaleza de las Indias occidentales y tuvo un duradero impacto entre los naturalistas hasta bien entrado el siglo XVII. Sus descripciones geográficas, climáticas, botánicas y zoológicas, así como sus dibujos y grabados, circularon profusamente en cartas, manuscritos y letra impresa, tanto en castellano como en latín, italiano y francés.