16.12.2008
La Composición Magna, escrita por Zacuto, consta de dos partes: las tablas astronómicas propiamente dichas, calculadas para el meridiano de Salamanca y el año radix 1473, y unos cánones precedidos de una introducción en la que el autor explica las razones que le llevaron a escribir esta obra. La utilidad más importante de la ciencia de la astronomía para los judíos es la de poder determinar con precisión cuando aparece la luna nueva, porque esto indica el comienzo del sábado, el día sagrado para los judíos y el principio del año nuevo, así como otras festividades. Zacuto pretende hacer compatibles sus explicaciones con las normas para fijar las fechas que aparecen en los libros de leyes judías. Las tablas, que corrigen los errores de las famosas Tablas alfonsinas, son en realidad un almanaque con las posiciones de los planetas a intervalos de un día o unos pocos días en cada uno de los años del ciclo de cada planeta. De esta obra se realizó en 1496 una versión en latín titulada Almanach perpetuum que gozó de una enorme popularidad en el siglo XVI.