27.01.2009
La economía española se precia de ser la octava más potente en el mundo. Significa eso, a buen seguro, que la transición a una sociedad moderna, al menos en términos de bienestar, debería darse por concluida. Sin embargo, la actual crisis financiera amenaza con golpear los cimientos mismos sobre los que se sustenta la estructura económica española. ¿Puede contribuir la ciencia a un cambio de modelo más sostenible y, por consiguiente, inmune a los efectos de futuras crisis?