Tres investigadoras brasileñas recorren el país para rescatar piedras procedentes del espacio y conservarlas para la ciencia
Cuando un meteorito cae en Brasil, comienza una carrera. En un lado están los investigadores que quieren estudiarlo. En el otro, los coleccionistas dispuestos a pagar grandes cantidades para llevárselo. Las Meteoríticas intentan llegar antes.
Como nos cuentan en este artículo de El País, el grupo nació en 2017 durante una expedición por el estado de Bahía. Lo integran la astrónoma Elizabeth Zucolotto, la geóloga Amanda Tosi y la astrónoma Diana Andrade. Desde entonces, su trabajo ha contribuido a localizar el 70% de los meteoritos verificados en Brasil durante los últimos 15 años. De los 95 ejemplares brasileños registrados oficialmente, ellas han aportado 39.
Zucolotto, conservadora de la colección de meteoritos del Museo Nacional de Brasil, lleva cuatro décadas estudiando estas piedras. Tosi utiliza microscopía electrónica para analizar su composición y confirmar su origen extraterrestre. Junto a Andrade, han creado una red de astrónomos aficionados y colaboradores que las alerta cuando se observa una bola de fuego o aparece una roca sospechosa.
Su trabajo combina investigación, expediciones y divulgación. Han recorrido 75 ciudades para explicar cómo reconocer un posible meteorito y por qué estas piedras son cápsulas del tiempo capaces de revelar cómo se formó el sistema solar.