Carles Lalueza-Fox estudia el ADN antiguo, pero sus preguntas apuntan al presente: quiénes somos y qué hacemos con esa información
El genetista Carles Lalueza-Fox lleva años usando el ADN para reconstruir historias que parecían perdidas. Ha estudiado neandertales, poblaciones extinguidas y restos humanos de episodios históricos. Pero en su último libro, Identidad, el foco no está solo en el pasado. Está en la forma en que la genética altera nuestra idea de nosotros mismos.
Lalueza-Fox recuerda en esta entrevista que el ADN puede desmontar relatos familiares, nacionales o raciales, pero que también puede alimentar nuevas ficciones. Los tests comerciales prometen porcentajes de ancestralidad con interpretaciones discutibles que pueden reforzar ideas preconcebidas.
La entrevista deja varias ideas poderosas. Todos podríamos tener más de un doble físico en algún lugar del planeta. Los gemelos idénticos no son copias perfectas. Y la identidad no debería quedar atrapada en las células. Al final, dice, nos define más lo que hacemos que lo que heredamos.