William Herschell

04.07.2017
La poesía de Luis Hernández irrumpió como un vendaval en el panorama literario peruano de los años sesenta. Médico de profesión y poeta siempre, dejó una obra sugerente y atrevida; entre naif y culta; a veces, coloquial y siempre iluminada y misteriosa que puede resultar adictiva. Tras tres libros dejó de publicar poesía formalmente y se dedicó, a partir de 1970, a componer insólitos cuadernos con poemas y dibujos con rotuladores de colores que regalaba a amigos, básicamente, pero, también, a quien le parecía. En el rescate y edición de esos cuadernos se está todavía. En algunos de sus poemas aparecen- a su manera - temas o personajes científicos de los que es ejemplo el poema dedicado al astrónomo William Herschell. <br /><br />Más información en el blog <a href="/blogs/CienciayPoesia/2017/07/04/88674" alt="La Alegría de las Musas 2" alegr="" de="" las="" musas="" target="blank">La Alegría de las Musas 2</a>.

William Herschell

04.07.2017
La poesía de Luis Hernández irrumpió como un vendaval en el panorama literario peruano de los años sesenta. Médico de profesión y poeta siempre, dejó una obra sugerente y atrevida; entre naif y culta; a veces, coloquial y siempre iluminada y misteriosa que puede resultar adictiva. Tras tres libros dejó de publicar poesía formalmente y se dedicó, a partir de 1970, a componer insólitos cuadernos con poemas y dibujos con rotuladores de colores que regalaba a amigos, básicamente, pero, también, a quien le parecía. En el rescate y edición de esos cuadernos se está todavía. En algunos de sus poemas aparecen- a su manera - temas o personajes científicos de los que es ejemplo el poema dedicado al astrónomo William Herschell. <br /><br />Más información en el blog <a href="/blogs/CienciayPoesia/2017/07/04/88674" alt="La Alegría de las Musas 2" alegr="" de="" las="" musas="" target="blank">La Alegría de las Musas 2</a>.