22.02.2019
El 17 de agosto de 2017 fue un día histórico para la astrofísica: ese día, por primera vez, se captaron la luz y las ondas gravitacionales causadas por la fusión de dos estrellas de neutrones, una colisión (o kilonova) que la física teórica había descrito 30 años antes pero que jamás había observado. Ahora, un equipo internacional de investigadores explica en Science los detalles de este excepcional evento .