20.06.2017
Como la de muchas poetas de la generación del 27, la biografía de Lucía Sánchez Saornil está llena de entusiasmo y esfuerzo, y del hachazo de nuestra guerra civil. De familia humilde, tuvo una formación autodidacta. Fue obrera (en Telefónica) y notable militante anarquista. Al final de la guerra civil se exilió a Francia. Pronto volvió a España donde vivió en clandestinidad hasta 1954. Fue también poeta, participando en los inicios del movimiento ultraísta. Quizás por ello, en alguno de sus poemas aparece el mundo tecnológico que la rodeaba. En <i>Paisaje de arrabal</i> hay potentes imágenes de los nuevos caminos: las carreteras; y de los automóviles que, con sus faros, “levantan los paisajes que duermen”.<br /><br />Más información en el blog <a href="/blogs/CienciayPoesia/2017/06/20/88630" alt="La Alegría de las Musas 2" alegr="" de="" las="" musas="" target="blank">La Alegría de las Musas 2</a>.