En esta actividad el alumnado presenta un sistema de monitorización ambiental basado en sensores IoT que permite medir, analizar y reaccionar ante cambios del entorno en tiempo real. Mediante sensores de temperatura, humedad y luz, conectados a una placa programable y a una pantalla LCD, el público observa cómo los valores físicos se transforman en datos digitales y cómo estos datos activan respuestas automáticas.
El sistema simula ayudas ambientales reales similares a las que emplean los satélites de observación de la Tierra. Cuando la temperatura supera un umbral, se activa una alerta de riesgo de incendio; si la humedad desciende por debajo de un valor crítico, el sistema indica riesgo de sequía; y cuando la iluminación ambiental es baja, se activa el modo noche, simulando el encendido automático de alumbrado. En situaciones de riesgo extremo, cuando se combinan altas temperaturas y baja humedad, el sistema genera una alerta doble, representada mediante el parpadeo simultáneo de indicadores visuales.
Durante la experiencia, el público puede provocar cambios controlados (apagar luces, usar una linterna o acercar una fuente de calor) y comprobar de forma inmediata cómo el sistema responde. El alumnado guía la interpretación de los datos, explica los umbrales de decisión y plantea preguntas sencillas de investigación, reforzando la idea de que la tecnología no solo mide, sino que ayuda a tomar decisiones para proteger el medio ambiente.