Un estudio internacional con osos pardos de seis países europeos revela que las condiciones de rehabilitación influyen en cómo se mueven y utilizan el paisaje tras su liberación. El éxito de la rehabilitación no debería evaluarse solo mediante la supervivencia, sino también mediante indicadores de comportamiento
Una investigación internacional con la participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD) revela que las condiciones de rehabilitación influyen en cómo se mueven y utilizan el paisaje los oseznos huérfanos tras su liberación. El trabajo ha sido publicado en la revista Journal of Applied Ecology y en él han colaborado universidades, centros de investigación, administraciones públicas y organizaciones de conservación de varios países europeos.
El regreso a la naturaleza de un osezno huérfano no puede evaluarse únicamente por su supervivencia tras la liberación. La forma en que se desplaza, los lugares que utiliza y su respuesta ante los elementos asociados a la actividad humana también permiten conocer cómo se está adaptando a la vida en libertad. Los resultados de esta nueva investigación muestran que algunas decisiones adoptadas durante la rehabilitación dejan una señal detectable en el comportamiento posterior de los animales.
La investigación reunió información de 30 osos pardos liberados entre 2007 y 2022 en España, Francia, Italia, Grecia, Bulgaria y Rumanía. El equipo investigador analizó más de 8.000 posiciones obtenidas mediante dispositivos de seguimiento y las relacionó con la edad y el sexo de los animales, el tiempo que habían permanecido en rehabilitación, su edad al ser liberados y si habían sido criados solos o junto a otros oseznos.
Diferencias entre los osos rehabilitados y los silvestres
En general, los osos utilizaron preferentemente zonas próximas a bosques y matorrales y con un relieve más accidentado, un patrón similar al observado en osos silvestres. También evitaron las áreas agrícolas durante el día y no mostraron una selección activa de lugares próximos a núcleos de población.
Sin embargo, aparecieron diferencias relacionadas con las condiciones de rehabilitación. Los animales que habían permanecido más tiempo en cautividad tendieron a utilizar zonas más alejadas de bosques y matorrales. Los oseznos criados junto a otros individuos se desplazaron más rápidamente y utilizaron áreas más alejadas del bosque y más próximas a carreteras que los rehabilitados en solitario. La proximidad a las carreteras no implica necesariamente que los osos se sintieran atraídos por ambientes humanizados, ya que muchas de estas vías atraviesan paisajes naturales y poco poblados. Este resultado podría reflejar una mayor tolerancia a las infraestructuras lineales o una utilización más amplia de paisajes heterogéneos.
La edad de liberación también estuvo relacionada con el movimiento: los animales liberados a edades más avanzadas se desplazaron más rápidamente. Además, los machos se desplazaron más rápidamente que las hembras, mientras que las hembras tendieron a utilizar zonas más próximas a bosques y matorrales.
La importancia de monitorizar el comportamiento de individuos rehabilitados
"Un animal puede sobrevivir después de ser liberado y, aun así, mostrar diferencias importantes en la forma de moverse o utilizar el territorio. Por eso, el éxito de la rehabilitación no debería evaluarse únicamente mediante la supervivencia o la ausencia de conflictos, sino también mediante indicadores de comportamiento", explica Lara Naves-Alegre, primera autora del estudio, actualmente investigadora de la Universidad de Granada (UGR) y vinculada a la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) durante el desarrollo de la investigación.
Durante el periodo de seguimiento, en 26 de los 30 individuos no se registraron muertes ni recapturas. Dos osos murieron por causas desconocidas y otros dos fueron recapturados y devueltos a cautividad tras mostrar indicios de habituación a las personas, aunque ninguno había protagonizado situaciones de conflicto. La rehabilitación de fauna silvestre permite devolver a la naturaleza animales huérfanos, heridos o desplazados que, de otro modo, podrían permanecer en cautividad o ser sacrificados. En especies longevas como el oso pardo, las experiencias durante las primeras etapas de vida pueden ser especialmente relevantes, ya que los oseznos silvestres pasan un periodo prolongado junto a sus madres, durante el cual aprenden a buscar alimento, desplazarse y responder ante posibles riesgos.
Los resultados respaldan la incorporación de indicadores espaciales y de comportamiento al seguimiento posterior a la liberación. También destacan la necesidad de registrar de forma sistemática aspectos como el tiempo en cautividad, la edad y el peso en el momento de la liberación, las condiciones de crianza, el desarrollo del comportamiento y su respuesta ante entornos asociados a la actividad humana. Los autores proponen, además, avanzar hacia protocolos más comparables entre los centros europeos de rehabilitación. Una mayor estandarización facilitaría la evaluación de las distintas prácticas y permitiría adaptar las decisiones de manejo a las características y necesidades de cada individuo.
Referencia bibliográfica:
Naves-Alegre, L., Karamanlidis, A. A., Beecham, J., Bereczky, L., González-Borrajo, N., Jiménez-Senen, I., Latini, R., López-Bao, J. V., Mateo-Tomás, P., Naves, J., Quenette, P.-Y., Steinmetz, J., Todorov, V. R., Tuñón, J., Zaharieva, R., & de Gabriel Hernando, M. (2026). From captivity to the wild: Rehabilitation conditions influence habitat selection and movements of orphaned brown bears in human-dominated landscapes. Journal of Applied Ecology, 63, e70490. https://doi.org/10.1111/1365-2664.70490